jueves, 8 de agosto de 2013

MI PUEBLO: ZOTES DEL PÁRAMO

El pasado fin de semana pasé el día en mi pueblo, Zotes del Páramo. No es un pueblo espectacular, ni es patrimonio de la humanidad, ni tiene monumentos o paisajes sobrecogedores ... pero es MI PUEBLO.

Es un pueblo del páramo leonés. En él no hay montañas, ni grandes ni pequeñas ... es un páramo. Puedes situarte en cualquier punto y contar los pueblos que se ven alrededor. Si además haces esto durante la noche, la visión es aún más espectacular. La noche estrellada en las alturas y las luces rutilantes de los pueblos sobre la tierra.

Aún sin montañas tiene encanto el paisaje.

Antaño tierras áridas que se dedicaban al cereal y la patata han cambiado el amarillo por el verde. Verde intenso que proporciona el cultivo del maíz.

Caminos que unen pueblos austeros que acogen gentes recias y honestas. Caminos anchos, como los corazones de sus gentes.

Caminos rodeados de verdes e inmensos maizales que son una de las riquezas de sus gentes.

Y alrededor del pueblo, protegiéndolo, chopos y álamos junto a la laguna.

Laguna en la que, aún lo recuerdo, mi padre cazaba ranas. Sus ancas las cocinaba mi madre de manera excelente y exquisita. Hoy las ancas de rana se venden a precio de oro y está prohibido cazarlas.

Hoy la laguna es un nexo de unión del pueblo. En ella se reunen los jóvenes, proporciona agua en la fiesta del pueblo y se mantiene viva como se ha mantenido siempre.

Los jóvenes siguen reuniéndose en la plaza, en el frontón ...

El pueblo en el que nací sigue siendo el mismo pueblo, sus gentes siguen siendo igual de nobles y rectas. Pero el pueblo ha mejorado. La calidad de vida de sus gentes también.

Hoy la vida del campo ha cambiado, afortunadamente, para bien.

Todos amamos nuestras raíces, nuestros orígenes, renunciar a ellos es como renunciar a nosotros mismos.

Puede que no vaya muy a menudo por mi pueblo, pero siempre, siempre, será MI PUEBLO.




miércoles, 10 de julio de 2013

FIORDOS NORUEGOS

Visitar los fiordos Noruegos, vivir las noches blancas y contemplar la aurora boreal han sido siempre uno de mis sueños.

He podido cumplir los dos primeros. Espero que en algún momento pueda contemplar esa otra maravilla que es la aurora boreal.

Cascada de las siete hermanas
Bueno, pues después de embarcar en Copenhague emprendimos viaje hacia nuestro primer destino; más de 24 horas de navegación hasta llegar a uno de los fiordos más bellos de Noruega: el Geirangerfiord.

La belleza de los fiordos (cuya mayor concentración se encuentra en Noruega occidental) noruegos es tal que la Unesco ha declarado dos de sus fiordos Patrimonio de la Humanidad: el Geirangerfiord y el Naeroyfjord.

El Geirangerfiord es sólo un brazo del gran sistema de entramados que comienza al sur de la ciudad de Alesund. Los fiordos gozan de una gran profundidad, lo que hace posible que grandes buques se introduzcan en los mismos llegando hasta el inicio mismo de las poblaciones.


Cascada El Pretendiente
Realmente mereció la pena levantarse alrededor de las 5 de la madrugada para poder contemplar el paso de nuestro buque por esta maravilla de la naturaleza.

Dos horas desde que dejamos mar abierto hasta que llegamos al final del fiordo. Durante todo el recorrido, y desde el mismo momento en que nos adentramos en el fiordo, la espectacularidad de la naturaleza, en estado salvaje es impactante.

La sensación de grandeza que transmite el fiordo hace que la mole de los cruceros, con 12 pisos de altura, quede totalmente minimizada cuando los ves dentro de ese enclave. Te das cuenta de que esas enormes embarcaciones resultan pequeñas cuando el fiordo las abraza.

Antes de llegar a Gerianger, a medida que el crucero avanza, los brazos del fiordo van mostrando una de las cascadas más espectaculares de Noruega, la de la siete hermanas. Justo enfrente, la del Pretendiente, cuya forma semeja una botella de licor. Estos dos conjuntos, con la cascada del Velo de la Novia, forman uno de los grandes atractivos de este fiordo.

Cuenta la leyenda que un pretendiente intentó casarse con alguna de las siete hermanas que estaban al otro lado del fiordo y que al ser rechazo por todas ellas, se emborrachó para olvidar su dolor, pero quedó transformado en una botella. La cascada de las 7 hermanas se precipita al fiordo desde un saliente rocoso y se divide en siete columnas de agua. Dependiendo de la época del año las columnas son más o menos espectaculares. Encima de ese saliente se encuentra la granja abandonada de Knivsflå.

A la derecha de las 7 hermanas, la cascada El Velo de la Novia. Se trata de una cortina de agua que por su densidad semeja un velo nupcial. Continuando con la leyenda, el pretendiente no pudo regalar este velo porque no encontró novia.

Cuando desembarcas y miras hacia atras, da la sensación de que ese barco que esta ahí, no es el enorme crucero en el que has viajado. Aparece pequeñito dentro de ese entorno.

Pero para poder contemplar toda la belleza del fiordo, es necesario recorrer una carretera sinuosa que nos llevará, por el cañón de Flydal, hasta el monte Dalsnibba, que alcanza los 1476 metros de altura y ofrece una panorámica espectacular, pasando por Djupvasshytta, donde se encuentra uno de los lagos más grandes y más hermosos del mundo.

Fue una lástima que la visita estuviera acompañada por la niebla, pero aún así la espectacularidad del paisaje y lo abrupto de la naturaleza merecieron realmente la pena.

viernes, 21 de junio de 2013

LEON (SPAIN). NEVADA


LEÓN (Spain). Nevada

Esto, aunque no lo parezca, es un parque de León; y es que en esta ciudad, casi todos los años, disfrutamos de una -o varias- señora nevada.

El cielo se pone de un color gris plomizo y ves, allí a lo lejos, que barrunta nieve. Empieza a nevar y es un placer ver caer los copos tras la ventana, al calor del hogar, pero con la certeza de que al día siguiente costará llegar al trabajo.

Y al día siguiente te levantas, por lo menos, media hora antes. Tienes que quitar la nieve de la rampa y, aún así, no garantizas que puedas sacar el coche.

Lo más seguro, lo que ya llevo haciendo unos años es, en lugar de sacar el coche, saco las botas de montaña, me enfundo una buena bufanda, unos guantes, meto los zapatos de pitiminí en una bolsa, cojo el bolso y la bolsa y echo a andar camino de mi trabajo.

Unas dos horas, mínimo, me cuesta la aventura.

Y no penséis que es cosa fácil. Sube y baja cuestas; sortea aceras que no ves y pisa por donde antes otros hicieron camino, eso es lo más seguro para no caerse. Y todo esto caminando como si fueras un patito, subiendo y arrastrando los pies por una capa de nieve que te llega hasta media pierna. ¡No! ¡No exagero!. Aquí, en León, las nevadas son así y duran varios días.

El primer día la ciudad, el campo, todo ... está precioso. Con esa blancura azulada que da la nieve. El primer día también, pero ya avanzada la mañana, las zonas de paso empiezan a no estar tan bellas. Los coches lo manchan todo y la blanca nieve se convierte en negra masa que sorteas.

A partír de ahí, y con la primera helada nocturna, tras la que la nieve, o la negra masa, ya se ha helado y es imposible caminar, empiezas a no ver ya la belleza sino la falta de previsión y organización administrativa para afrontar un hecho que no es casual, ni inusual ni aislado, pero que, pese a todo, no puede paliarse para facilitar la vida de los ciudadanos.

Pero, aún así, seguiremos diciendo que la nieve embellece nuestra ciudad durante una larga temporada, trae ilusión a niños y mayores y nos hace sentir que el espíritu de la Navidad se ha trasladado a vivir de manera permanente entre nosotros.

FLORENCIA. EL CAMPANILE

Florencia. El campanile

LUXOR. TEMPLO


LUXOR. TEMPLO:
Pisar estas tierras, pasear por estos y otros templos supuso para mí una emoción dificil de explicar. Pasión por Egipto. Sin duda. Pero pisar ese suelo y tocar esas columnas, con la ardiente y suave brisa del Nilo acariciándote la piel, me hizo sentir el privilegio de pasar a ser un ínfimo grano en la arena de la historia.

LUXOR. CALLE TIPICA


LUXOR. EGIPTO. CALLE TÍPICA:
Viajar a Egipto es visitar templos, pirámides y esfinges. Pero viajar a Egipto es perderse por sus callejuelas estrechas y sin asfaltar, sus puestos al aire libre, su vida en la noche y su idiosincrasia.
Viajar a Egipto es conocer el pasado a través del presente. Ayer y hoy conectados en culturas diferentes.

BASTION DE LOS PESCADORES


BASTION DE LOS PESCADORES

Para mí, lugar muy especial donde alguien me hizo sentir la melancolía a través de la música y una hermosa canción.

Además, lugar altamente recomendable para admirar el Parlamento, descansar tras el paseo y disfrutar de un ambiente inolvidable.